Nombre de la obra: Staff

Grupo: La Intrusa Danza

Dirección: Virginia García y Damián Muñoz

Lugar: Teatro de la Danza

Fecha: Mayo 2011

 

LA INTRUSA DANZA, compañía creada en 1996 por Damián Muñoz y Virginia García. Durante estos años han combinado la producción de obras propias tanto de escena como en video, con encargos coreográficos, colaboraciones teatrales, televisión, publicidad. Han representado sus coreografías en más de 25 países, destacando su labor docente.

VIRGINIA GARCÍA, creadora, coreógrafa e intérprete de los proyectos de La Intrusa. Combina la creación y dirección de obras propias con colaboraciones en otras compañías o colectivos. Participa en los procesos de investigación y creación de la plataforma de investigación Malqueridas Creaciones al Límite dirigida por Lippi Hernández y como intérprete en diferentes espectáculos de la compañía Sol Picó entre otras. Como docente imparte clases, cursos y talleres para diferentes centros, compañías y colectivos nacionales e internacionales.

DAMIÁN MUÑOZ, creador artístico, coreógrafo e intérprete de los proyectos de La Intrusa. Combina la creación y dirección de obras propias con encargos coreográficos para otras compañías a nivel nacional e internacional. Profesor y coreógrafo invitado en prestigiosos centros coreográficos y escuelas nacionales e internacionales. Colabora como asesor en movimiento en obras de teatro de reconocidos directores.

Staff, una pieza poética, con un vocabulario gestual fluido y polivalente. Un espectáculo soberbio en todas sus intervenciones. Es un montaje creado para celebrar los 10 años de la compañía y muestra al público la intimidad del grupo, sus hábitos y su forma de entender el bailar. La necesidad constante de reconocimiento de nuestros actos, hace que confiemos a una persona el papel de testigo. El testigo es nuestra debilidad, de ahí la fuerza para defenderlo y protegerlo. Pero también su fuerte presencia puede influirnos hasta convertirnos en lo más débil del mundo. Somos personas para alcanzar algo; meternos los unos en los otros, porque es imposible vivir sin la certeza que en el mundo hay una persona para quien se es imprescindible. Yo soy imprescindible para él. Antes lo era él para mí. Por eso lo secuestré. Ahora es él, el que depende de mí. Sabe que si intenta huir podría hablar. Cada noche, para generar un diálogo, le obligo a contarme una de sus debilidades. Después de todos estos años e doy mi brazo a torcer y le pongo el hombro. Con lo que me quedo, es con sus arrugas. Cada una de ellas es un renglón en el que está escrito un pasaje de su vida. En todo aparecemos juntos. Siempre estoy yo, tanto presente como ausente. Por eso sus arrugas están por duplicado y Las mías también lo son a simple vista, pero si te fijas bien una de ellas no es una arruga; es una cicatriz hecha por él.

 

 


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